Agredir o atentar contra la libertad de prensa, contra la libertad de expresión, contra el periodismo, es atentar contra la misma democracia, ya que sin estos derechos y el servicio que brindan los periodistas, ella no puede existir. Tal una de las reflexiones centrales compartidas en el Seminario realizado en la Universidad Católica bajo organización del CIDSEP en colaboración con el Rectorado de la UC y la Mesa para la Seguridad de Periodistas, y con el apoyo de UNESCO.
El evento se realizó en el Aula Magna de la Universidad Católica, congregando a periodistas, docentes, estudiantes de periodismo y comunicación y público en general. Bajo el título de “Periodismo y Democracia en tiempos de Inteligencia Artificial: Desafíos y Perspectivas para una sociedad más informada y plural”, el acto académico fue pare de las celebraciones por el 40º aniversario de existencia del CIDSEP, Como tal, en el evento se rindió homenaje al fundador y director del Centro, el profesor doctor Carlos Alberto González, quien recibió un diploma de reconocimiento y gratitud de parte del Rector de la UC, Pbro. Prof. Dr. Cristino Bohnert Bauer.

Tras las palabras de bienvenida a cargo de la coordinadora general del CIDSEP, abogada Cristina Boselli, y del propio Rector de la UC, se abrió el panel de expertos sobre la temática del encuentro.
Alcibiades González Delvalle, reconocido periodista, escritor y columnista del diario ABC Color, abrió la ronda de ponencias partiendo de la experiencia propia de las últimas décadas sobre la evolución del periodismo y las tecnologías usadas en esta profesión. Desde las linotipos con uso del plomo, a las máquinas de escribir, las computadoras, internet y ahora la inteligencia artificial.
“Apagar el fuego no es función de la prensa, sino prevenirlo”
Alcibiades González Delvalle, en su intervención, tras hacer un paseo por las tecnologías antiguas y nuevas de las que se sirvió y hoy se sirve el periodismo, señaló que “las nuevas tecnologías facilitan enormemente nuestro trabajo, pero no ocupan su lugar. Todos los problemas de nuestra profesión, nuestras cualidades, nuestro carácter artesanal, permanecen inalterables”.
En otro momento, habló de los ataques a la libertad de prensa. “Desde siempre políticos y periodistas se llevan mal. Éstos buscan información, y los otros, ocultarla. Los periodistas quieren destapar la olla; los políticos, enterrarla. Cuando las relaciones se vuelven tormentosas hace su aparición puntual la sombra de una ley de prensa para “regular” la actividad periodística”.

“Apagar fuego no es función de la prensa sino prevenirlo. No puede evitar ni castigar delitos. Denunciarlos sí para que la población reaccione y haga reaccionar a las instituciones respectivas. Este impacto en la opinión pública es el “pecado” del periodismo. Por eso siempre aparecen los intentos de “regular” su actividad o culparla de los desastres que se originan en los centros de poder. Ahora mismo se nos cuenta desde el Poder Ejecutivo que ciertos diarios son los causantes del enredo entre bancos y autoridades políticas. Una situación que a la opinión pública le cuesta desenredar porque por una parte se intenta ocultarla o minimizarla, y por otra, ventilarla. Cuando los poderosos se pelean hay siempre mucho ruido”, manifestó en otro momento.
“¿Para quién se es buen periodista?
Al enfocar la misión del periodismo, González Delvalle expresó: “¿Para quién se es buen periodista? Si se fuese para uno mismo sería de una insoportable vanidad. Y nada afea tanto la profesión como la vanidad y la soberbia. Se es periodista para el público, no para el propietario o director del medio”.
Finalmente, mencionó los nuevos dilemas éticos para el periodismo y la irrupción de la inteligencia artificial. “La inteligencia artificial se introdujo de lleno en los sectores creativos”, dijo y se refirió también a la preocupación existente a nivel mundial sobre la seguridad frente al desarrollo y uso de la IA. “La amenaza es tan real que los magnates de las grandes tecnologías alertaron a Naciones Unidas de que la IA es el problema de seguridad global más importante”, expresó.
“Pero aunque no vaya a cumplirse la posibilidad de que la IA nos mate a todos, queda, por encima de los beneficios que pueda brindar a la humanidad, la idea preocupante de que leamos libros y periódicos fuera de la sensibilidad, el pensamiento, incluso los errores humanos”, puntualizó finalmente.

BIEN COMÙN, PERIODISMO Y LA VIOLENCIA CONTRA PERIODISTAS
Otro de los panelistas, Camilo Filártiga Callizo, del Centro de Políticas Públicas de la Universidad Católica, desarrolló el tema «El bien común en tiempos de inteligencia artificial: información, ciudadanía y democracia». En su alocución abordó el papel del periodismo como sostén de la democracia e instó a hacer un uso responsable de la inteligencia artificial en el ejercicio profesional.
A su vez, Erica Imbroggiano, politóloga y magister en Asuntos Públicos y Gobernabilidad y como directora de la firma consultora “Multitarget S.A.” responsable del estudio sobre la seguridad de los periodistas en el ejercicio de su profesión y el asedio en el mundo digital, expuso las preocupantes cifras que arrojó la investigación. Hizo especial énfasis en las nuevas formas de violencia contra periodistas que surgen con el avance de la tecnología, como el asedio digital.
Finalmente, Élida Acosta Dávalos, coordinadora del Observatorio de Violencia contra Periodistas del Paraguay presentó las cifras de los tipos de violencia más frecuentes contra periodistas. Resaltó la necesidad de contar con políticas públicas eficientes para proteger el ejercicio del periodismo y recordó que la sanción de una ley de protección integral para periodistas sigue siendo una deuda pendiente.
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